Circo del Sol

Recuerdo que cuando era pequeña odiaba ir al circo. Mis padres me llevaban pensando que me hacían la niña más feliz del mundo; ellos suponían que lloraba porque estaba cansada…. Nada más lejos de la realidad. Odiaba a los payasos, me parecían seres absurdos con esa nariz, ese maquillaje, sus zapatos enormes… Mientras al resto de niños les provocaban unas tremendas carcajadas a mi me enfadaban como no conseguía hacerlo ninguna otra cosa.
Tampoco me gustaba el olor a algodón de azúcar mezclado con la caca de las jaulas de vete tu a saber que león o que mono, al cual disfrazaban para sacarte la foto con él.
Los malabaristas que jugaban con pelotas y mazas me aburrían tremendamente… En fín…los días de circo eran un desastre hasta ayer, que algo cambió. Entré en El Circo del Sol y disfruté de ese espectáculo como lo hubiera tenido que hacer cuando era pequeña… Fui tan feliz mientras estaba viendo todo aquello que quien estaba sentada realmente en aquella butaca era una niña de 5 años.
Tampoco me gustaba el olor a algodón de azúcar mezclado con la caca de las jaulas de vete tu a saber que león o que mono, al cual disfrazaban para sacarte la foto con él.
Los malabaristas que jugaban con pelotas y mazas me aburrían tremendamente… En fín…los días de circo eran un desastre hasta ayer, que algo cambió. Entré en El Circo del Sol y disfruté de ese espectáculo como lo hubiera tenido que hacer cuando era pequeña… Fui tan feliz mientras estaba viendo todo aquello que quien estaba sentada realmente en aquella butaca era una niña de 5 años.